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miércoles, 18 de febrero de 2009

la taza de té, el vacío

esta es genial, me encantó.

cuenta la parábola zen que llegó a un templo zen un filósofo académico muy letrado, quien de inmediato conoció al maestro del templo se puso a disertar de filosofía con gran empacho, el maestro zen lo interrumpio muy cordialmente para ofrecerle una taza de té, a la cual el hinchado letrado accedió, mientras el filosofo seguía disertando el maestro empezó a servirle el té mientras observaba a su interlocutor.
el filosofo asombrado, casi saltó de su silla con gran aspaviento al ver que el maestro zen seguía sirviendo mientras la taza de té se rebalsaba, esto lo hacía de alguna manera para hacer ver al maestro zen su torpeza y con media sonrisa le señaló en tono sarcástico: "maestro, como usted no presta atención a lo que hace siendo un maestro zen".

en efecto alguien en actitud zen se supone debería estar alerta y consciente.a lo cual el maestro le señaló: "usted ha venido para practicar el zen, pero si no vacía su taza , no habrá forma que usted logre practicar".
siendo así el maestro le hizo ver que no estaba distraído y más bien ya le estaba dando una lección de zen.

así es el zen de práctico y directo y esto ocurre con frecuencia en donde la arrogancia y la soberbia juegan un rol importante en nuestras sociedades, muchas veces no sólo no sabemos escuchar, juzgamos muy ligeramente como hizo el arrogante académico al maestro zen, ó pensamos que a nosotros ya nadie nos va enseñar.

la actitud zen propone estar abierto a todas las posibilidades, y esta es una de las maravillas del zen. en las escuelas zen y del budismo en general otra de las palabras técnicas que conforman su vocabulario es la palabra "vacío", que no es lo mismo que la "nada" tal como se podría entender en nuestra cosmovisión occidental.

el vacío se refiere al mar de posibilidades, lo cual nos ayuda a no ser ligeros con nuestros juicios, y saber que hasta el más "pequeño", débil o ignorante puede enseñarnos, siendo esto así no subestimamos a nadie, y no lo hacemos porque queramos ser "buenos" o para no cometer algún pecado o para "estar bien con dios", no subestimamos a nadie porque sencillamente podríamos dejar de ver, apreciar, sentir, o aprender algo importante.

muchas veces como en el ejemplo de la taza de té, no escuchamos a nadie, sólo nos escuchamos a nosotros mismos y hasta cuando guardamos silencio para supuestamente escuchar al otro, (pose de escucha) no escuchamos nada si no que estamos maquinando nuestra repuesta inmediata.
esto no es pues, escuchar. escuchar es hacer silencio no sólo externamente lo cual sería falso, si no hacer silencio interno y realmente ser empático con la persona.

al escuchar con actitud zen, estaremos escuchando no sólo las palabras de nuestro interlocutor, si no que estaremos más conscientes de ese otro lenguaje del cual no se dice mucho, es más inconsciente, pero también comunica y esto lo saben bien los semióticos, psicólogos y comunicadores, aquel lenguaje de los gestos, la mímica, las posturas, el tono de voz, la forma en que dicen las cosas, en fin. todos sabemos que algo dicho con media sonrisa puede ser totalmente diferente a mostarse con el rostro abierto, llano a escuchar, dispuesto. claro que los hay quienes escuchan al estilo detective, casi sin mostrar emociones, pero las intenciones sólo uno las conoce.

vacío en la actitud zen, significa pues dejar ataduras innecesarias, ir por la vida dipuesto a ver las cosas sin jucios previos, dándonos la posibilidad así de gozar más la vida, de gozar de una vida más plena, la posibilidad de asombrarnos y de maravillarnos con lo que sucede a nuestro alrrededor, y esto es así aunque pueda ser algo rutinario porque si las cosas se observan desde un punto de vista ontológico, es decir desde su cualidad fenomenológica, entonces el enfoque será otro.

es como cuando el biólogo observa un insecto y por sus cualidades físicas puede determinar su modus vivendis, su alimentación, su capacidad de adaptación al medio y mil detalles más que a cualquiera que sólo ve al insecto para aplastarlo, lo dejaría boquiabierto. discovery channel, entre otro canales de tv son una fuente riquísima para asombrarnos con el mundo y con la vida. y en fin, la vida misma si observamos bien, si no adelantamos nuestro comentarios podremos maravillarnos y asombrarnos a plenitud y esto es realmente hermoso.

los japoneses son mucho de contemplar, gustan mucho de la naturaleza, tanto esto es así que organizan paseos por los parques de su ciudad para ver las aves, insectos entre otros y apreciar así de la varidad de colores, la fuerza, sus formas de desplazamiento entre otros detalles que observado con atención es como si miráramos las cosas por primera vez, buen ejemplo para imitar.

con la actitud zen miramos la vida como si nos quedara poco tiempo, siendo esto así, aprovechamos la vida al máximo en observarla bien y de valorar cada momento, cada instante como algo único e irrepetible.

martes, 17 de febrero de 2009

lo suave y frágil vencen a lo duro y fuerte

lo suave y frágil vencen a lo duro y fuerte

este pasaje es originario del tao, pero como mencioné, el zen es su hijo carnal, aunque el primero sea chino y el zen japonés. posteriormente esta frase ha sido usada o mejor dicho re inventada por grandes exponentes de las artes marciales como jigoro kano quien bajo este principio funda el judo (el camino de la suavidad), y morihei ueshiba el poderoso aikido , quien vence a su oponente usando la fuerza de su oponente, y claro el precursor de precursores es el taichi cuyo principio de suavidad es fundamental para vencer cualquier resistencia.

este pasaje tiene que ver también con la milenaria medicina oriental, porque para un cuerpo saludable se requiere siempre y previamente de un espíritu y una mente saludables. el yin yang, que conforman el principio básico del balance en la filosofía china regulan siempre lo suave y lo duro para la salud corporal. ni muy yang, ni muy yin. para quienes quieren hacerse los muy "machos", mucho yang los descompensará, igualmente mucho yin para el caso de mujeres u hombres tal vez muy asustadizos o aniñados, igualmente los perjudicará. balance es la postura correcta en términos de salud fisica, mental y corporal.

este principio fundamental de lo suave vence a lo duro, es excelente para ponerlo en práctica en la vida diaria, que es lo que me interesa ejemplificar en este blog, como una forma de ayuda a las personas.
nuevamente cuando de emociones se trata, ansiedades, angustias, cóleras, frustracione, fracasos, miedos, grandes penas, y un mar de emociones adversas, internalicemos este gran principio de lo suave vencen a lo duro y muchas cosas caerán por su propio peso, sin poner grandes resistencias.

si queremos una casa nueva, como es mi caso y seguro como el de muchos, para qué llorar que "cuando la tendré" "el tiempo pasa y nada", "que suerte tienen otros", "porqué a mi", "qué no hago bien" y mil lamentos más llenos de ansiedades y más emociones. de nada servirán todas estas emociones adversas, y si jugarán en nuestra contra, porque no nos darán la claridad suficiente para actuar convenientemente, con ello pongo una vez más de relieve la practicidad del zen, una corriente que sin que esté en contra de sus ritos, mantras, postraciones y otros de tipo monacal su efecto práctico para la vida diaria me parece excelente.

lo que deberíamos hacer para conseguir esa casa añorada es hacer lo que debamos hacer, eso no importa (siempre y cuando sea legalmente y por las buenas formas), pero y he aquí lo pertinente a mi tema, con un estado mental alerta, relajado y concentrado propios de la actitud zen.

para cualquier conflicto el efecto eficáz de actuar suavemente antes que con hostilidad se manifiesta, se expresa de inmediato. un ejemplo muy cotidiano y cito nuevamente el tráfico limeño. ante uno de eso insultos o provocaciones que se estilan desde los autos en nuestra gran lima , cuando el agredido responde con una actitud amigable, el agresor casi de inmediato baja su ira, se contiene y lo ayudamos a vivir más, lo que no sucede cuando entramos en el juego de las provocaciones y las consecuencias, todos sabemos pueden ser un choque, bajarse del auto y exponerse a alguna fatalidad o mil cosas adversas.

el taichi chuan , disciplina que ha ayudado a cambiar las cosas a muchísima gente se rigen bajo este admirable principio y enseñanza milenaria que lo que hace es prolongar una existencia con calidad, muy pertinente ahora que se habla mucho de calidad de vida.
cierro este artículo señalando que este noble y gran principio de lo suave vence a lo duro tiene que ver con la actitud zen.




un maestro y su discípulo preocupado

un maestro y su discípulo preocupado charlaban:

el discípulo preocupado le manifiesta a su maestro que se siente mal, preocupado, intranquilo porque no tiene proyectos, no tiene ideas sobre su futuro y esto lo tiene alterado.
el maestro sólo le responde "desecha esa idea"
el discípulo insiste: "maestro le estoy diciendo que no tengo ideas, qué idea voy a desechar"
el maestro nuevamente: "desecha esa idea de la no idea".

cuántas veces nos "rayamos" con problemas mentales, entramos en encrucijadas inquietantes y atormentadoras cuando lo mejor sería dejar eso por un rato tomarnos un jugo y dejar que el problema se vaya cocinando sólo hasta que luego queramos por voluntad propia y muy conscientes de ello entrar nuevamente en nuestra tertulia interior sin caer en la ansiedad, angustia y otras emociones molestas. esto lo podremos lograr si logramos internalizar la opción de charlar con nosotros mismos sin que esto sea un tormento existencial.

además el recurso de dejar el problema luego (muy conscientes de ello) es fabuloso porque lo que hacemos es darle espacio a ese otro gran recurso o herramienta que disponemos y que generalmente no usamos y es la maravilla llamada intuición.
y es que para nuestras sociedades occidentales todo lo queremos resolver vía la razón como bien nos han legado los grandes pensadores como descartes, aristóteles, sócrates, platón entre otros.
pretendemos ser objetivos cuando de por sí la objetividad no existe y dejamos de lado esa otra gran fuente de conocimiento no de menor rango, ni mayor por cierto como es la facultad de la razón, pero si dejamos de lado una alternativa maravillosa cual es la intuición.

la intuición además no es algo que sólo tenemos, la intuición también puede cultivarse, trabajarse y dotarla de cada vez más destreza. es preciso nada más saber utilizarla, cómo utilizarla, como valerse de ella. y esto es posible con la claridad de nuestros sentidos y nuestras facultades alertas. algo que la vía del zen permite con naturalidad.

el monje y el samurai

- el monje y el samurai
ambos cruzaban un puente en sentido contrario, al percatarse el samurai de su presencia pensó: "retaré al monje, si no me responde le volaré la cabeza", la ligereza de la muerte en estas épocas era cosa muy común. cuando ya estaban a una distancia en la que podían conversar sin gritar, el samurai eleva su sable y le dice al monje enérgico: "responde, qué es el infierno!!!", el monje sereno, eleva la mirada al samurai y suavemente le contesta "he ahí el infierno". el samurai sorprendido envaina su sable y vuelve a preguntar: "monje responde, qué es el cielo", con la misma serenidad el monje le contesta al ver que el samurai ha envainado su espada "he ahí el cielo".
al samurai no le quedó más remedio que hacer una venia al monje al cual le dijo "gracias maestro".

este pasaje cobra vigencia para cualquier época en la que si bien no hay sables, si pueden haber ofensas, dimes y diretes que afectan nuestra mente, nuestro corazón, nuestro espíritu.

el arte de pelear sin pelear

algunos de mis pasajes zen favoritos:

- el arte de pelear sin pelear: en realidad este pasaje lo ubicamos también en el arte de la guerra de sun tzu, en el libro de los cinco anillos de miyamoto musashi, un guerrero samurai famoso por su destreza con el sable, en el libro del tao te king de lao tze y en diversos pasajes zen. el zen después de todo ha mamado del tao.

este pasaje lo podemos ejemplificar en una de las secuencias de la pelicula "operación dragón", donde se hizo famoso el célebre bruce lee, uno de los maximos exponentes de las artes marciales, y disciplinado estudiante de filosofía.
en la pelicula vemos un momento en que están en el barco y hay un matón que está abusando de los chinos trabajadores y pasajeros del barco, les pega a uno y a otro aprovechandose de su fuerza física. cuando se aparece bruce lee lo reta a pelear para acabar con sus abusos, pero le informa que su tecnica es el arte de pelear sin pelear.

el tipo feliz de seguir peleando acepta el reto, pero bruce lee le señala una pequeña bahía a la cual había que bajar del barco y llegar en bote. el tipo baja y cuando está en el bote, bruce lee en vez de bajar con el tipo para pelear, le da la cuerda a los chinos de los cuales habían abusado y estos felices con la cuerda mueven el bote hasta hacer caer al abusivo al agua, finalmente todos se burlan y bruce lee se va. he ahí una gran lección de lo que es el arte de pelear sin pelear.

infinidad de veces estamos expuestos a conflictos verbales y con frecuencia somos presa de nuestras emociones llevándonos estas generalmente a terrenos en donde luego nos arrepentimos o nos sentimos muy mal, con "el arte de pelear sin pelear" no tenemos porque entrar en ese jueguito de pelear, tenemos si nuestra mente está clara y no ofuscada, la posibilidad de optar por otras vías mucho más sanas, y en la cual no seremos responsables de la ira u ofuscación de la otra persona. la otra persona puede pensar que somos cobardes, tontos o lo que sea, pero eso tampoco alterará nuestra consciencia que lo que quiere es estar en paz.

muy buena práctica de esto lo podemos hacer en el tráfico limeño. manejar con una actitud zen en lima puede ser de gran ayuda para todos. menos bocinazos, más repeto, más bienestar, mas relajo, menos stress.

el arte de pelear sin pelear es una tecnica ancestral ya sistematizada por grandes filosofos y sería bueno no sólo conocerlas para beneficio de todos si no internalizarlas, porque de eso se trata la actitud zen. no de aprender algo para nuestra memoria y hacer gala de nuestros conocimientos, y entrar así en la arrogancia y la soberbia, si no para internalizar la lección y utilizarla para nuestro beneficio y consecuentemente el de todos.